martes, 20 de junio de 2023

¿EL DÍA DE LA BANDERA? ¿O UNA FORMA MÁS DE OLVIDAR LOS IDEALES POLÍTICOS DE LOS QUE TODO DIERON POR LA PATRIA?

 Por Diego Encina


Hoy, 20 de junio, se "celebra" el día de la bandera nacional. En este acto festivo entonces se comparten afiches y frases en redes sociales y "estados"; se realizan actos escolares, se jura simbólicamente el pabellón nacional y se elaboran comidas tradicionales. Pero ¿es realmente un día de celebración?

El sistema opresor y colonizador de cuyas armas nuestros grandes héroes y heroínas de la Patria nos han liberado, no han cesado en influir en la proyección de nuestros destinos y libertades. Así, lo que no han logrado ni conseguido con las armas; lo han llevado a cabo -y con importante grado de acierto- a través de la desculturalización nacional y sobre todo, vaciando de contenido político e ideológico a los grandes próceres de nuestra Patria. Y es que el sistema de colonización-hoy denominada "globalización" o “transnacionalización”- sino puede acabar con el legado de las grandes ideas, al menos las neutraliza y las reduce a una significación simbólica meramente anecdótica y temporal.

Así es como nos presentan al Gral. San Martín en su esbelto caballo blanco y reduciéndolo simbólicamente al título de "Padre de la Patria"; nos presentan al Gral. Manuel Belgrano al pie del Rosario izando por vez primera el pabellón nacional y lo reducen al honorífico título del "Creador de la Bandera"; nos presentan al Gral. Juan Manuel de Rosas como el soberbio dictador y asesino de masas opositoras o al Chacho Peñaloza como el bárbaro incivilizado y matón; o al Gral. Martín Miguel de Güemes como simple gaucho bravo rodeado de sus semejantes “infernales”.

Tal ha sido el empeño de los dueños de la historia y dueños de casi todo lo demás.

Pero nada enseñan ni menos instruyen de los ideales políticos y, de la ejecución de esos ideales en cabeza de los próceres que han tenido la oportunidad de gobernar -San Martin, Güemes, Rosas, Dorrego- llevando a la práctica los pensamientos políticos de Mariano Moreno y de Manuel Belgrano, entre otros.

Finalmente, y tal la costumbre colonizadora de nuestro Pueblo que acostumbra a celebrar días de muerte y no de vida; ese ensañamiento de desculturización ha logrado instaurar el día 20 de junio en honor, verdaderamente, al creador del pabellón nacional: Don Manuel Belgrano.

Sin embargo, un día como hoy pero de 1820, el “creador”, parte hacia la eternidad de su recuerdo envuelto en un manto del olvido, indiferencia, humillante y la pobreza más cruel a la que fue condenado en el mismo instante en que Buenos Aires veía desfilar tres gobernantes en un mismo día. Y sí, cualquier semejanza con la historia contemporánea reciente no es mera coincidencia sino causalidad.

Y es que quizá “el día de la bandera” sea la manera solapada y cruel de opacar la vergüenza que condenó al silencio la partida de su creador; o una manera de compensar el mal trato al que el silencio de su partida fue destinado; o la manera humillante de reducir tan digno pensamiento y persona como nunca la historia nos lo ha devuelto, jamás. O quizá fuera todo lo anterior.

Recién el 22 de agosto de 1820 -más de dos meses de su partida-, ya sumida la vieja Buenos Ayres en un largo periodo de guerra civil bajo el rótulo en que los libros de historia titulan “la anarquía del año 20”, El Despertador Teofilantrópico, un periódico de corto alcance y en una escondida página de su  interior, se hizo eco de su deceso con estos melancólicos versos "Triste funeral, pobre y sombrío, que se hizo en una iglesia junto al rio en esta Capital al ciudadano Brigadier General Manuel Belgrano"

Y así nomás se empeñan las mentes pequeñas del cipayismo local más rancio con las grandes empresas de nuestros próceres que si no logran borrar su legado -así ha sucedido por ejemplo con Felipe Varela, Facundo Quiroga, Lopez Jordan y tantos otros-, intentan neutralizarlo y reducirlos a significaciones simbólicas estériles vaciados burda pero efectivamente de su contenido patriótico e ideológico y político.

Por ello es que al entender de quien suscribe, en esta fecha -y muchas otras- nada hay que celebrar. Y siendo así la mejor manera de homenajear las obras de los grandes legados; es estudiarlos, empaparnos de Patria y promover los ideales que gobernaron sus incansables luchas contra toda forma de opresión: Libertad e Independencia de la Patria de una buena vez por todas.

Solo así podremos algún día con cierta dignidad cultural y con frente en alto, enorgullecernos de haber homenajeado al gran Gral. Manuel Belgrano.


HABLEMOS BREVEMENTE DE LA BANDERA

 

A principios de 1812 se encomienda a Belgrano partir hacia la villa del Rosario para instalar dos baterías de artillerías en la barrancas del río Paraná con el objeto de evitar la navegación de realistas y cargas de ganado para la sitiada Montevideo, último reducto encarnizadamente colonial quien padecía el asedio de los hombres de Artigas.

El 27 de febrero de 1812, a las 18:30 horas, en la Batería de la Independencia, por vez primera, ordena Belgrano enarbolar el pabellón nacional a don Cosme Maciel [1] pues, “Siendo necesario enarbolar una Bandera, y no teniéndola, mandé hacer una celeste y blanca, conforme los colores de la escarapela nacional. Espero que sea de aprobación”[2]. Recordemos por ahora los colores empleados por Belgrano.

 


La necesidad de la Bandera entendía Belgrano un elemento distintivo no sólo en materia independentista, sino militar pues, en aquellos tiempos, los soldados portaban estandartes españoles confusos con la de los realistas y en las batallas cuerpo a cuerpo y aires de tierra y viento, costaba distinguirse entre los bandos. Además, Belgrano recogía el guante de su propia experiencia en la expedición al Paraguay en la batalla de Paraguarí donde por dicha confusión, tuvo que replegar a la tropa.

La Bandera creada por Belgrano respetaba los colores de la escarapela, y éstas, las de los borbones, manteniendo la “máscara de Fernando VII”. Sin embargo, la aprobación no sólo no llegó, sino que fue desaprobada la iniciativa patria de don Manuel. Pero esta desaprobación le llegó muchos meses después, habiendo sido previamente destinado a comandar el Ejército Auxiliar del Norte cuyas tropas decaídas por el desastre de Huaqui verían en la jura del pabellón nacional un aliciente motivador a la vez que una solución táctica en batalla. La Asamblea General Constituyente del Año XII finalmente aprobó el uso de la Bandera ordenando su jura pero sólo para que “fuera únicamente usada como bandera del Ejército del Norte y no del Estado”.

Ahora bien ¿cuál fue la primera Bandera? Es éste un debate interminable para nada unánime.

Belgrano en la carta fechada el 27/02/1812 nos habla de una bandera “celeste y blanca”. En el cuadro que se hizo realizar en Inglaterra en 1815 cuyo fondo representa la gloriosa batalla de Salta, se observa el pabellón nacional en dos colores horizontales: parte inferior celeste y parte superior blanca.

El Ejercito de los Andes de San Martin crea su propia bandera en dos colores ordenados igual que la creada por Belgrano.

Sin embargo, testimonios de soldados realistas de mayo y octubre de 1813 refieren que “los rebeldes de Buenos Aires han enarbolado un pabellón con dos listas azul celeste a las orillas y una blanca en medio”.

Parece abonar la tesis realista el hallazgo en 1883 en una pequeña iglesia de Macha (Bolivia) de dos banderas: una ordenada con tres franjas horizontales siendo en sus orillas celestes y en medio blancas. La otra, exactamente igual pero con los colores invertidos -ver foto inserta-.o sea, en sus orillas horizontales blancas y en medio, celeste. Se las conoce como: “las banderas de Macha”.

Belgrano estuvo en la iglesia de Macha días previo a la batalla y derrota de Ayohuma y resulta probable o lógico que el cura las haya escondido ante el avance realista y repliegue de las tropas patrióticas.

Esas banderas se encuentran una, en el Museo Histórico Nacional de Buenos Aires y la otra -ver foto-, en el Museo de la Sociedad Geográfica e Histórica de Sucre.[3]

¿Habrá creado e izado y jurado Belgrano una bandera de dos colores horizontales y las habrá modificado en tres franjas horizontales en su expedición al Alto Perú? Jamás -por ahora- lo sabremos.

Si tenemos certeza que a partir de febrero de 1813 hemos dejado de usar banderas realistas en el ejército; a partir de 17 de abril de 1815, en la torre de la fortaleza de las Provincias Unidas del Río de la Plata se izó por vez primera y para siempre la bandera argentina tal cual hoy la veneramos y; a partir de 1818, don Martín de Pueyrredón hace incluir el “Sol Patrio” o “Sol Inca” en el centro de la franja blanca horizontal, acorde a los pensamientos sanmartinianos y belgraniananos en los días de julio de 1816.-

En un día patrio, hagamos Patria!

 


[1] "Vea si está corriente la cuerda y ate bien la bandera para llevarla bien alto, como debemos mantenerla siempre", con estas palabras se dirigió don M. Belgrano al “primer abanderado” patrio.

[2] Carta fechada 27/02/1812, Rosario.

[3] Fotografía del archivo personal del autor. Bandera de Macha de tres franjas con sus orillas blancas y su medio celeste, exhibida en el museo de Sucre, Bolivia.

 

sábado, 17 de junio de 2023

A LA MEMORIA DEL GRAN GAUCHO GENERAL

Por Diego Encina[1]

En las vísperas de cumplirse los 202 años de aquel 17 de junio de 1821 en que la Patria norte de nuestro territorio quedara huérfana de su más grande y glorioso héroe, me permito, en tiempos presentes convulsionados como aquellos pasados, pero con menor rigor de patriotismo en hombres y mujeres, esbozar, en modo de humilde homenaje, algunas palabras en honor de la memoria del GRAN GAUCHO PROTECTOR DE LAS FRONTERAS.

Ligeramente, hoy como ayer, se lee y se escucha aún que el 17 de junio de 1821 ocurre la muerte, a los 36 años de edad, del Gran Gral. D. Martín Miguel de Güemes.

Gran mentira entonces se conmemora en tributo de esa editorial.

Al Gran Gaucho Gral. "lo asesinaron". El asesinato del Gran Gral. no era más que el corolario pequeño de los saqueadores de todo que conspiró con la complicidad de la oligarquía parasitaria de la clase dominante salteña de sus tiempos de glorias. Esa misma que permitió el ingreso a su provincia a los realistas al mando de Olañeta para entregar, como buen ejemplo de cipayismo colonizado, su propia provincia y sus genuinos héroes.

A Güemes, ese General de tesuda barba, mirada penetrante y elegante capa corta y flotante de color de grana que llevaba el pecho cruzado de alamares vistosos, que teniendo la tranquilidad económica de los suyos, y que prefirió siempre el llano y el mejoramiento de las clases siempre castigadas; nunca le han perdonado, como no lo hacen ahora, que haya gobernado el norte aplicando las ideas políticas del gran Mariano Moreno y el monumental Gral. Manuel Belgrano.

No le han perdonado, ni lo van a perdonar nunca jamás que fuera “paisano”, norteño, y que encima, atrevidamente con recta justicia, haya repartido tierras, promovido la economía, la industria y la artesanía regional, y todo, a la par de la acérrima protección de la frontera norte que permitió al Gran Libertador la formación del Ejército de los Andes para la gesta militar jamás lograda en todos los tiempos. Nunca, jamás, van a perdonar que un gaucho fuera quien haya confiscado el ganado y la riqueza -siempre mal habida- improductiva de la oligarquía embebida de cipayismo y egoísmo.

Así nomás entonces, como al no poder derribar el espíritu incólume del Gran Gaucho Gral., nos han engañado envuelto en enemistades con Belgrano o conflictos pasionales y así, en trabajosa desculturalización de nuestro ADN patriótico, nos han querido engañar que murió un 17 de junio de 1821. Nada más antipático al rigor de la verdad histórica y la Patria que la añora; al Gran Gaucho Gral. "lo asesinaron" los saqueadores de todo en cobarde conspiración con la complicidad parasitaria de un minúsculo cipayismo salteño de su tiempo de eterna gloria.

Sin problemas se empeña la historia con nuestros héroes. O mejor expresado, quienes de ella se apoderan en calidad de dueños, los mismos dueños de casi todo los demás, expresión con la que alguien una vez nos instruyó con cautiva intelectualidad.

Pero sin perjuicio de esa ilícita apropiación histórica, ella, o el destino, o quien quiera llamarlo como prefiera, se ensaña malditamente con nuestros mejores legados. Así fue nomás que a Castelli, "La Voz de la Revolución de Mayo" y orador como ninguno nunca en nuestras tierras, lo invadió un mortal cáncer de lengua; a Belgrano lo abrazó la pobreza luego de darlo todo por la Patria y de la que aún es acreedor; a San Martín lo encontró el destierro voluntario harto de peleas intestinas entre hermanos; al Gran Gaucho le alcanzó insólitamente un disparo en el glúteo. Pero además de bravo y corajudo, era también hemofílico, y rodeado de sus infernales no alcanzó a recibir atención médica necesaria. Ayer, como hoy, ya lo sabemos, a los buenos, nunca llega a tiempo.

A su deceso físico para legar eternamente su gloria y heroísmo, la Gaceta de Buenos Aires, esa que fuera creada por Mariano Moreno pero que para aquel fatidico día para la Patria del 17 de junio de 1821 era usurpada por Rivadavia; manchó para siempre sus páginas haciéndose eco de la partida gaucha infernal: "Murió el abominable Güemes. Ya tenemos un cacique menos".

Es por eso que uno siempre elige de qué lado de la historia pensar la Patria. Y ese lado, solo puede ser uno solo. Nunca es ni deberá ser con todos. Ni con todas.

Por siempre ¡viva el Gran General Güemes! ¡vivan Los Infernales!



[1] Abogado (UBA), Secretario General de la Asociación Civil Nace un Derecho. Secretario del Instituto de Formación Jurídica J. J. Castelli.

jueves, 25 de mayo de 2023

PENSAR EL 25 DE MAYO PARA LO QUE VIENE


 Con los aportes de Sonia Ruiz, Diego Encina y Hernán Mirasole


A 213 años de la gesta revolucionaria, parece que nada ha cambiado lo suficiente.

Un día como hoy, se iniciaba el camino independentista con idas y vueltas, avances y retrocesos, con ideas pero también bayonetas.

Mujeres y Hombres de ayer que pensaban en una Patria Independiente, otros, en una más Grande. Pero tenían algo en común: la virtud de saber combinar pensamiento, proyecto y acción.

Ideaban y ensayaban sistemas: Juntas, Triunviratos, Asambleas, Directorios y hasta Presidencias; proponían programas y, con más retrocesos que avances, los ejecutaban. A veces efímeros en el tiempo, otras más prolongados. Pero siempre cuestionados y no exentos de derrocamientos intempestivos.

Las elites incipientes no tuvieron un proyecto político de consenso, capaz de edificar una unidad política. Y vendrían entonces décadas de guerras civiles y evitables tragedias político-sociales.

La intensa politización de los sectores populares fue un sello singular; no obstante el derecho y la cultura jurídica de la colonia siguieron en pie. La “pigmentocracia” clasificaba por el color de piel y negros, indios, mestizos, pardos, mulatos y zambos eran considerados de sangre impura y por ende, jurídicamente inferiores a los blancos.

Los 213 años de gesta revolucionaria nos encuentra socialmente menos activos, dubitativos y sin programas concretos seductores de alternativas públicas de gestiones continuadas.

Si antes la gesta revolucionaria se encaminaba a la concreción formal de la independencia política; hoy, tras más de dos siglos, desflora una sociedad sellando la dependencia económica y financiera.

Pero algo evidentemente se mantiene. El ADN primigenio de resistencia, liberación e independencia definitiva que miles de compatriotas indeclinablemente perpetúan en el presente y para el futuro.

Porque en definitiva de eso se tratan las luchas de los pueblos: de avances y retrocesos constantes hasta la venida de los buenos tiempos.

En este camino estamos

¡Feliz día Patrio!

miércoles, 29 de marzo de 2023

Acompañamos el ayuno encabezado por el Padre Paco frente al Palacio de Justicia

Desde el fondo de la historia venimos sosteniendo como sociedad, un sistema de justicia que, ostensiblemente, no funciona.

Ese déficit, que impide la convivencia pacifica de la sociedad, motor inexorable de la democracia, se plasma desde la primera integración de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
¿ es que acaso, Salvador del Carril, por entonces presidente de la misma, no sugería al mismísimo Gral. y Gobernador Lavalle "mentir" y "fraguar" un juicio de cara al fusilamiento de Dorrego?.

Que vueltas las de la vida, como si todo fuera escrito en un cuento de García Marquez lleno de Realismo Mágico, en la mismísima plaza Lavalle dónde se erige una estatua en su honor, (levantada a las espaldas del Palacio Miró, residencia de los deudos de Dorrego hasta 1937 cuando fue finalmente demolida) hay personas haciendo huelga de hambre en la sede de esa misma Corte Suprema, encabezadas por un cura, para que de una vez por todas se termine esta forma de perpetuar las injusticias.

Este apoyo a la acción directa y pacífica de tipos como Paco, al cual tenemos el gusto de conocer y respetar, nos trae, en el mes de la memoria, más reminiscencias de otros tiempos como aquella afrenta heroica de los curas Palotinos del Barrio de Belgrano (Con el famoso "Sermón de las Cucarachas" del Padre Kelly como estandarte) quienes ofrendaron su vida en plena dictadura cívico militar en pos de no dejar silenciado el sufriente dolor de aquellos que nunca accedieron ni acceden a la "justicia".

Finalmente y con este marco ¿accederán?. Presumimos que no, pero hay dos alternativas: no hacer nada y dejar que todo siga fluyendo, o reivindicar con acciones positivas y concretas.

Estar es una de ellas. Estar siempre, de la manera posible, defendiendo un interés claro y genuino como es el del pueblo y el de nuestro país.


miércoles, 23 de noviembre de 2022

MEJOR QUE DECIR, ES HACER 💪

Cuando nos quieren hacer creer que la educación en la Ciudad de Buenos Aires está garantizada, desde nuestra Asociación en conjunto con otras y a la comunidad educativa, nos ponemos a trabajar en serio sobre casos concretos, y le ponemos nombre y apellido a la desidia del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Comprometernos genuinamente desde la abogacía, transforma la realidad de nuestra sociedad, esa misma sociedad que sostuvo a través de su esfuerzo a las Universidades Públicas en dónde nos formamos.

En este video te mostramos uno de los tantos casos que hemos podido abordar y luego resolver, con esta concepción virtuosa del Derecho en dónde buscamos genuinamente que el Poder Judicial sea democrático y participativo.

Dejanos tus comentarios